Jinwar: la aldea de mujeres

Filigrana Produccions y La Monda Lironda (tienda online), desde donde se impulsa el proyecto Puntas Rebeldes, es una cooperativa feminista implicada en la economía social y solidaria. Es por eso que, de manera consensuada con todas las participantes del proyecto Puntas Rebeldes 2021, hemos decidido colaborar con el proyecto ‘Jinwar: la aldea de mujeres.’

La principal razón que nos ha llevado a escoger este proyecto es que responde a todos los valores de Puntas Rebeldes, es un proyecto impulsado por mujeres que lleva a cabo de forma directa la destrucción del patriarcado y porque pone en práctica una forma de entender el mundo que nos es muy cercana y por la cual apostamos.

El proyecto

JINWAR, la aldea de mujeres libres, es un pueblo ecológico hecho por y para mujeres situado en el corazón de Rojava, en el noreste de Siria, donde la actual forma de gobierno es el confederalismo democrático. Rojava se sitúa en el Kurdistán, pueblo sin país propio y región ocupada por diferentes estados (Turquía, Irak, Irán y Siria).

“El confederalismo democrático del Kurdistán no es un sistema estatal sino un sistema democrático de las personas sin un estado, con las mujeres y la juventud en la vanguardia, un sistema en el cual todos los sectores de la sociedad desarrollan sus organizaciones democráticas propias. Es una política ejercida por ciudadanos y ciudadanas libres confederales, iguales para elegir sus representaciones regionales. Su poder deriva de las personas en todas sus áreas, incluyendo la económica”.

Abdullah Öcalan

Más información

JINEOLOGÎ

Para entender la propuesta práctica de Jinwar, creemos que hace falta hacer un paréntesis para explicar el marco teórico desde donde surge la necesidad de desarrollar este pueblo de mujeres libres.

Jinwar es la puesta en práctica de la Jineologî, la ciencia de las mujeres, una ciencia que desarrolla la idea de la liberación de las mujeres como inicio de la liberación del resto de opresiones y que tiene como base el retorno a un sistema ancestral pre-patriarcado. Es en este marco en el cual se basa el paradigma del movimiento de liberación de las mujeres dentro del movimiento kurdo.

Desde Jineologî se ve la necesidad de redefinir y realizar cambios de manera urgente en estas áreas de acción, consideradas las más esclavizadas del sistema patriarcal: ética y estética, demografía, política, historia, economía, ecología, educación y salud. De esta forma, Jineologî, creará su perspectiva en el núcleo de las áreas que ha percibido como áreas de crisis y liderará el camino para encontrar implementaciones y soluciones prácticas a ellas.

Para eso propone, entre otras cosas:

  • Espacios no mixtos. Basados en la premisa de que el origen de toda opresión es el patriarcado. Cuando se destruya el patriarcado se acabará con las otras opresiones.
  • Recuperación de los saberes de las mujeres.
  • Crianza compartida.
  • Conexión con la tierra.

Jineologî se define como una ciencia social que se corresponde con el espíritu de la época actual: Jin, mujer y Logî, ciencia.

“ En el discurso masculino, las líneas que se refieren a la mujer, dejando su sello tanto en las ciencias sociales como en cualquier otro campo científico, tienen enfoques propagandísticos, que no tocan la realidad. La verdadera posición de la mujer es ocultada cerca de cuarenta veces más de lo que por sí las historias de la civilización ocultan clase, explotación, opresión y tortura. En vez de feminismo, el concepto Jineologî (ciencia de las mujeres) puede conseguir mejor este objetivo (Sociología de la Libertad)”. 

Abdullah Öcalan, Sociología de la libertad (2008).

Esta conceptualización abrió debates importantes en el Movimiento de Liberación de las Mujeres del Kurdistán, llegándose a crear un grupo que jugaría un papel fundamental en el establecimiento de Jineologî. Esta primera unidad buscaba responder a las cuestiones de ¿cómo surge la necesidad de una ciencia de las mujeres? y ¿qué necesidades puede satisfacer? El proceso de discusión que empezó en las academias de las montañas del Kurdistán se expandió gradualmente en la sociedad y ,actualmente, Jineologî está organizada en comités de todas las regiones del Kurdistán, Europa y Rusia.

Jineologî tiene el objetivo de crear una transformación, no solamente mediante la alteración de la autodefinición de la mujer, sino también criticando al estado, a los sistemas de poder, a sus instituciones y a la mentalidad formada entorno a ellos. Por lo tanto, puede jugar un papel crucial en el establecimiento de la modernidad democrática como una alternativa a la modernidad capitalista patriarcal. Por esta razón, como Movimiento de Mujeres Libres del Kurdistán, trabajan en el establecimiento de Jineologî, y creen que asegurarán el desarrollo mediante sus esfuerzos morales, políticos e intelectuales.

JINWAR

“ En Jinwar queremos vivir juntas como mujeres sobre la base de los valores de una sociedad ecológica y democrática. Una sociedad en que las personas de diferentes orígenes, etnias, creencias, lenguas y épocas conviven pacíficamente”.

Después de una fase de planificación inicial, el 25 de noviembre de 2016 se anunció la construcción de Jinwar, el Día Internacional contra las Violencias de Género. La elección de Jinwar en su localización actual no fue fruto del azar. Por un lado, la propuesta tenía buena acogida en la zona donde se quería ubicar y, de otra, la desertización de una zona tan rica, como había sido la antigua Mesopotamia, simbolizaba una de las bases del proyecto, el volver a dar vida, plantar la semilla del futuro. De esta manera, Jinwar se sitúa en la que había sido una zona rica, base de la civilización, una zona explotada que se merecía un nuevo comienzo.

Las primeras piedras angulares se colocaron el 10 de mayo de 2017, piedras hechas con barro a partir de materiales que ofrecía la naturaleza. Jinwar se construyó con la ayuda del vecindario, amistades e invitadas e invitados de la región y de todo el mundo. Cabe destacar que el Movimiento de Liberación de las Mujeres es de carácter internacionalista y cree en el enriquecimiento colectivo. Después de la apertura oficial del pueblo, el 25 de noviembre de 2018, el trabajo colectivo continuó y se profundizó.

Actualmente, el pueblo está formado por 30 casas de barro, una cocina comunitaria, la escuela Dakyika Uveş, un patio, la Academia Jinwar, el centro de salud y curación Sifa Jin, el horno Aşnan, la tienda del pueblo Xwa Me, el establo de ovejas y gallineros, el gran jardín Sêve Demir y los campos de cultivo que rodean el pueblo. Los servicios que ofrece Jinwar no son solamente para las mujeres que viven en el pueblo sino que están abiertos a toda la población del entorno.

  • Clínica médica: en este espacio no mixto y gratuito, además de ejercer la práctica médica habitual, se apuesta por la recuperación de la medicina natural y tradicional. Además se configura como un espacio de encuentro entre mujeres, ya que, el personal también lo son. Cabe tener en cuenta que la relación de las mujeres con su cuerpo en un tema muy tabú en el contexto. La clínica, por tanto, se constituye también como un espacio de complicidades, Actualmente están en proceso de comprar una ambulancia y construyendo un laboratorio con productos de medicina natural. Cabe destacar que, este espacio, también ofrece formación en enfermería.
  • Escuela: para todos los niños y niñas del pueblo y del territorio. Este espacio mixto evidencia la creencia de que otro tipo de educación y de futuro es posible. Todas las docentes son mujeres.
  • Acadèmia de Jineologî: mujeres de todo el mundo van a formarse a Jinwar.
  • Academia de nuevas masculinidades: realizan formaciones de masculinidad a los hombres de las familias de mujeres que viven en Jinwar, pero también de fuera.
  • Horno de pan que es para toda la comunidad y el entorno, y tiene una tienda.

En el pueblo no hay propiedad privada y su funcionamiento es cooperativo y comunitario. Jinwar se basa en la fuerte voluntad de las mujeres para conseguir y dar forma a una vida libre y autoorganizada. Es un lugar donde se construyen, viven y se desarrollan alternativas sociales en las diferentes áreas de la vida, como la autoorganización democrática, la economía de las mujeres, la educación, la agricultura ecológica, la atención a la salud y a la prevención y las formas de la vida comunitaria.

En este sentido, la organización del pueblo, su gestión y la toma de decisiones, se regula a partir de la Asemblea de Mujeres de Jinwar. El Consejo del pueblo de Jinwar es parte del autogobierno autónomo del norte y este de Siria. A través de la rica herencia de las mujeres de diferentes partes del mundo, de su conocimiento y de su experiencia histórica, transmitida a través de miles de años, en Jinwar se pretende crear una forma de vida en la que cada mujer pueda conseguir su máximo potencial, libre de las limitaciones del sistema opresor y de la violencia. Jinwar, por lo tanto, es la respuesta a las necesidades de las mujeres en la sociedad, un lugar de liberación. 

Desde sus inicios hasta hoy, ha habido un intercambio vivo y rico con mujeres de diferentes regiones y países del mundo, con culturas diversas, que han compartido sus experiencias y perspectivas con el pueblo de Jinwar, lo han visitado y convivido o han mandado mensajes de solidaridad.

La comunidad de Jinwar está abierta a todas las mujeres que quieran entrar, sean o no kurdas, y que acepten el pacto social acordado por el movimiento. Asimismo, son libres de irse cuando quieran. Destaca que no haya leyes que castiguen el no cumplimiento del pacto social, pero es una autorresponsabilidad que cada mujer acepta desde la conciencia. Las bases del contrato social son:

  • Aceptar que no hay propiedad privada, las casas son de la comunidad y se gestionan de manera cooperativa.
  • La participación en los aspectos comunitarios: asambleas, gestión productiva, etc.
  • Los hombres no pueden vivir en Jinwar. Pueden visitarlo pero no pueden dormir. Tampoco pueden tomar decisiones dentro de la actividad colectiva. 

Actualmente, en Jinwar viven 12 mujeres y 20 niños y niñas. Algunas mujeres van a vivir circunstancialmente, otras han decidido vivir la experiencia y muchas han encontrado la comunidad donde quieren vivir. Conviven mujeres con diversidad de experiencias, culturas y religiones: viudas de guerra/mártires que han perdido sus maridos a causa del ataque del estado turco  y que no quieren vivir bajo la autoridad del padre o suegro; mujeres que vienen de otras zonas del Kurdistán donde el divorcio está prohibido; mujeres que huyen de los maltratos, madres monomarentales (situación no aceptada), mujeres que han matado a su marido en autodefensa por violencia de género, mujeres que quieren aprender a leer, a escribir o a conducir y mujeres que, simplemente, quieren vivir con otras mujeres. El pueblo, por lo tanto, es un espacio de fluctuación y rico en diversidad. 

No nos podemos olvidar de que, Jinwar, por su condición territorial y todas las características que lo definen, se encuentra bajo el punto de mira del ejército turco. En octubre de 2019, con la invasión de este país a parte del Kurdistán, Jinwar se configuró como uno de los objetivos número uno, por todo lo que representa: una amenaza directa al sistema patriarcal y un nuevo comienzo en la búsqueda de una sociedad justa e igualitaria. 

Jinwar cuenta con el apoyo de diversas organizaciones de mujeres de todo el mundo. En la región, el Consejo Jinwar colabora con la Fundación para Mujeres Libres de Rojava (Weqfa Jina Azad Rojava), el Kongreya Star, la Asociación de Familias de Mártires, el Comité para Mujeres y Niños y Niñas del Cantón de Cîzirê y el Comité de Jineologî (la Ciencia de las Mujeres), el Comité de Salud y Naturaleza y el Comité de Ecología.

Desde Puntas Rebeldes nos comprometemos a hacer difusión para dar visibilidad y sensibilizar sobre el proyecto Jinwar y la Revolución de Rojava y de Siria del Norte, y animamos a toda lectora de este proyecto a participar en las campañas políticas en solidaridad con el movimiento de mujeres kurdas, y contra los ataques el proyecto de Confederalismo Democrático.

En qué se invertirá el dinero de la donación

En seguir impulsando el crecimiento del Centro de Salud Sifa Jin y dar apoyo en la compra de una ambulancia. También nos comprometemos a dar visibilidad a la situación de invasión silenciada por parte de Turquía y el DAESH. Es necesario difundir la situación de la invasión pero, sobretodo, es necesario visibilizar todas las cosas bonitas que están pasando y la propuesta de cambio de paradigma sobre la cual trabajan diariamente desde Jinwar, Jineologî y el Movimiento de Liberación de las Mujeres.

Plataforma Azadî

Desde Puntas Rebeldes hemos llegado a conocer el proyecto Jinwar a través de la Plataforma Azadî: un colectivo de solidaridad con el Kurdistán y de difusión y defensa del Confederalismo Democrático, sistema y forma de organización política desarrollada por el movimiento de liberación kurdo, basada en la democracia de base, la liberación de la mujer y la protección de la ecología.

La Plataforma Azadî organiza actos, charlas y eventos para visibilizar la lucha del pueblo kurdo y, especialmente, la revolución de Rojava, así como acciones de protesta y de denuncia ante los ataques que recibe el pueblo kurdo y los otros pueblos que se organizan bajo el paraguas del Confederalismo Democrático, como los que están sucediendo actualmente con la invasión del norte y este de Siria, por parte de Erdogan y el gobierno turco. También participan en campañas internacionales de solidaridad con el pueblo kurdo, así como en espacios en Cataluña de solidaridad internacional con diferentes luchas contra el capitalismo, el colonialismo, el racismo, el estado y el patriarcado que han declarado la guerra a los pueblos y a su gente.